¿Por qué Paso Córdoba?

Antes del puente, estaba la balsa.

La historia de Antonio Córdoba y el paso que terminó llevando su nombre

Hoy cruzar el río Negro por Paso Córdoba es algo cotidiano. Bajamos desde Roca, atravesamos el puente y en pocos minutos estamos del otro lado, camino a las bardas o siguiendo la Ruta 6 hacia el sur.

Pero durante buena parte del siglo pasado el río era otra cosa. Era una barrera que había que atravesar para comunicar el Alto Valle con los campos y poblaciones que comenzaban a crecer hacia la Línea Sur.

Y antes del puente, estaba la balsa.

Un camino hacia el sur

La historia de Paso Córdoba está directamente ligada a Antonio Córdoba, un inmigrante español que llegó al Alto Valle a fines del siglo XIX y desarrolló una importante actividad comercial en la región.

Sus negocios no terminaban en Roca. Tenía intereses y sucursales hacia el sur, en lugares como El Cuy, Mencué y otros puntos de la Línea Sur. El problema era bastante concreto: había que cruzar el río Negro y después atravesar las bardas con carros cargados de mercadería.

A principios del siglo XX los caminos que hoy conocemos no existían. Cruzar el río dependía de vados, botes y pasos que podían cambiar según el caudal.

Córdoba comenzó entonces a buscar una alternativa.

Las investigaciones históricas cuentan que recorrió la zona tratando de encontrar un paso que permitiera atravesar las bardas y continuar hacia el sur. El camino fue probado con carros y mulas y hubo sectores que debieron modificarse para hacer posible el tránsito.

De alguna manera, muchos de los caminos que hoy recorremos caminando o en bicicleta tienen detrás una historia mucho más antigua: durante décadas fueron parte de una conexión necesaria entre el valle y el territorio que se extendía al otro lado de las bardas.

1908: la balsa

Encontrar el camino resolvía solamente una parte del problema. Todavía quedaba el río.

En 1908, la firma integrada por Antonio Córdoba y Antonio Algán obtuvo autorización para establecer un servicio de balsa que permitiera unir ambas márgenes.

No era una pequeña embarcación para pasajeros. La balsa estaba preparada para transportar un carro cargado, los animales de tiro y las personas que viajaban con él.

El nuevo cruce permitía mover mercadería y personas entre Roca y los caminos que continuaban hacia la Línea Sur sin depender de las precarias formas de cruce anteriores.

Hacia finales de aquel año, el camino y la balsa estaban funcionando.

Y aquel lugar empezó a tener un nombre.

¿Por qué Paso Córdoba?

La respuesta es mucho más sencilla de lo que podría parecer.

Paso Córdoba lleva ese nombre por Antonio Córdoba.

En aquella época era habitual identificar los pasos con el apellido de quienes los habían abierto o estaban vinculados a ellos. En la zona también existieron nombres como Paso Violich o Paso Viterbori.

Con el tiempo apareció una confusión que todavía persiste: Paso Córdova, con V.

Incluso hubo carteles y documentos oficiales escritos de esa manera. Sin embargo, investigaciones históricas y documentación familiar —incluida la partida de nacimiento de Antonio Córdoba— respaldan que su apellido era Córdoba, con B.

Por eso, cuando hablamos del lugar, hablamos de Paso Córdoba.

No por la provincia. Por Antonio.

La vida alrededor de la balsa

La balsa no solamente servía para cruzar el río. Poco a poco empezó a generar movimiento alrededor suyo.

El servicio tenía horarios y quien llegaba tarde podía tener que esperar hasta la mañana siguiente para cruzar. Esa espera hizo que fueran apareciendo lugares donde comer, tomar algo, descansar o pasar la noche.

El paso comenzó así a convertirse también en un pequeño punto de encuentro.

Durante décadas por allí circularon pobladores, comerciantes, trabajadores, carros, animales y mercaderías. El río seguía marcando el ritmo: las crecidas podían modificar las costas y obligar incluso a cambiar el lugar desde donde operaba la balsa.

No existió, por eso, un único punto inalterable durante toda su historia. Distintos testimonios recuerdan cómo el lugar de cruce fue adaptándose a las condiciones del río.

Hasta que llegó el puente

Con el crecimiento de Roca y el aumento del tránsito hacia el sur, la balsa fue quedando chica para una conexión que cada vez tenía mayor importancia.

En 1964 se colocó la piedra fundamental del futuro puente de Paso Córdoba, durante la presidencia de Arturo Illia. Las obras avanzaron durante los años siguientes y finalmente, el 23 de junio de 1969, quedó habilitado el tránsito permanente.

El puente tiene 534 metros de extensión y su construcción modificó definitivamente la relación entre las dos márgenes del río. El cruce dejó de depender del horario de la balsa, de las crecidas y de las condiciones del cauce.

Después de más de sesenta años, la balsa dejó de prestar servicio.

Pero el nombre permaneció.

Paso Córdoba.

La Pulpería

Hay otro lugar que hoy forma parte del paisaje y que puede llevar a confusión cuando uno empieza a reconstruir esta historia: La Pulpería de Paso Córdoba.

El edificio que conocemos actualmente no es una pulpería conservada desde los tiempos de la balsa.

Fue inaugurado en 2008, cien años después de la instalación de aquella primera balsa. El lugar fue pensado justamente para recuperar parte de esa memoria y recordar aquellos tiempos en los que el sector funcionaba como punto de encuentro de vecinos y viajeros.

Hoy La Pulpería vuelve a funcionar como una referencia.

Desde allí parten muchos de los senderos que recorren las bardas. Es punto de encuentro para caminantes, corredores y ciclistas, y también uno de los lugares desde donde solemos empezar a recorrer Paso Córdoba.

Tal vez por eso la historia termina conectándose bastante bien con el presente.

Hace más de cien años se llegaba hasta acá buscando un camino para atravesar las bardas y continuar hacia el sur.

Hoy muchos volvemos al mismo lugar simplemente para recorrer esos caminos.

 

Fuentes consultadas

Para esta nota priorizaría una fuente académica y trabajos históricos/locales:

  • Esther L. Maida — Universidad Nacional del Comahue: La balsa de Paso Córdoba: relaciones comerciales entre el Alto Valle y la Línea Sur de Río Negro a principios de siglo. Es probablemente la fuente de base más importante.
    Consultar publicación en la Universidad Nacional del Comahue
  • Diario Río Negro: Paso Córdoba, el legado de un español visionario (2011). La investigación cita documentación familiar, bibliografía histórica y el decreto nacional de 1908.
    Leer investigación de Diario Río Negro
  • Universidad Nacional del Comahue: Transitando entre historias los caminos de Paso Córdoba, con información y material histórico sobre la construcción del puente y el territorio.
    Consultar publicación histórica
  • Diario Río Negro: documentación sobre la vida alrededor de la balsa y testimonios de pobladores de Paso Córdoba.
  • Diario Río Negro: archivo de la inauguración de La Pulpería en 2008.

Seguí el recorrido desde tu teléfono

Podés descargar el archivo GPX de cada recorrido y abrirlo en una aplicación de navegación. Así vas a poder ver el track en el mapa y seguir tu ubicación durante la caminata, incluso en lugares sin señal si descargaste previamente los mapas de la zona.

Te recomendamos estas aplicaciones gratuitas:

  • Organic Maps — sencilla, gratuita y con mapas offline. Permite importar archivos GPX. iPhone / iPad · Android
  • OsmAnd — más completa, con navegación, mapas offline y soporte para tracks GPX. iPhone / iPad · Android

Antes de salir: descargá el mapa de la zona en la aplicación. El GPS del teléfono funciona sin cobertura celular, pero necesitás tener el mapa disponible offline para poder visualizar correctamente el recorrido.

Antes de salir

Paso Córdoba es un territorio amplio y diverso. El Área Natural Protegida convive con barrios, viviendas y campos privados, comunidades mapuches y sectores donde se desarrollan actividades productivas y de cría de animales.

Los recorridos publicados en este sitio corresponden a caminos y trazados que hemos recorrido y registrado, pero no son senderos turísticos habilitados ni señalizados. En muchos sectores no encontrarás carteles, marcas o indicaciones que permitan seguir el camino.

Por eso recomendamos descargar previamente el track GPX y llevarlo disponible en el teléfono para utilizarlo como referencia durante el recorrido.

En las bardas no hay servicios, puestos de agua, baños ni cestos de residuos. Planificá la salida teniendo en cuenta la distancia, el desnivel, las condiciones climáticas y el agua que vas a necesitar.

Durante el recorrido:

  • Respetá propiedades, viviendas, tranqueras y cercos. No ingreses a sectores privados.
  • No molestes ni alimentes animales domésticos o silvestres.
  • Llevá suficiente agua y regresá con todos tus residuos.
  • No dependas de tener señal de celular para orientarte.
  • Tené en cuenta que los caminos pueden modificarse por lluvias, erosión, crecidas, trabajos rurales u otras condiciones del lugar.

Sobre los recorridos publicados
Los mapas y archivos GPX de PasoCordoba.ar son una referencia para planificar y orientar la salida. Un track no garantiza que el recorrido se encuentre transitable ni reemplaza la preparación, el criterio personal y las precauciones necesarias para moverse en un entorno natural.

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